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MI HIJO PRE ADOLESCENTE Y LA CONCILIACION LABORAL

Adolescente 2

Cuando vamos a tener un bebé, una de las preocupaciones que tenemos es cómo vamos a conciliar con nuestro trabajo. Tenemos claro que un bebé necesita muchos cuidados y que no podemos dejarlo solo.

Tenemos varias fórmulas para conciliar: podemos recurrir a la reducción de jornada, tenemos el derecho de acogernos a una excedencia, hay quien deja su trabajo y quienes se embarcan en la aventura de ser su propio jefe para tener más control sobre sus horarios.

El bebé crece y se convierte en niño. Poco a poco observamos como se va haciendo más autónomo. El niño sigue creciendo y su autonomía también. Cuando llega a la preadolescencia, en la mayoría de las ocasiones, es capaz de volver solo del colegio a casa y de calentarse el mismo la comida. ¿Significa esto que ya no hace falta que los padres mantengan  una excedencia o una reducción en su jornada de trabajo?

Los preadolescentes y adolescentes siguen necesitando a sus padres. No es lo mismo que lleguen a casa y no haya nadie quien les salude que, que estén sus padres para recibirle. No es lo mismo comer solos que hacerlo acompañado. No es lo mismo pensar que la prioridad de tus padres es el trabajo que sentirte parte del día a día de tu familia.

Es cierto que ya se visten solos, pueden ir solos al colegio, volver a casa sin nuestra compañía y prepararse la comida. Pero siguen teniendo necesidades afectivas importantes que solo podremos cubrir si estamos con ellos. Confianza, comunicación, cariño o respeto son solo algunos ejemplos de lo que necesitan y no pueden recibir si están solos.

Actualmente la reducción de jornada en España está permitida hasta que el niño tiene 12 años. Y luego, ¿ qué pasa?

¿Qué medida de conciliación has utilizado tú? ¿Cómo te planteas el tema de la conciliación a partir de los 12 años, por ejemplo? Espero tus respuestas en comentarios y, si crees que a alguien le puede gustar esta entrada, no dudes en compartirla. Muchas gracias.

Texto: Raquel Reguero.

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NIÑOS, Sin categoría

LOS REGALOS Y LOS NIÑOS

Regalos

Durante el mes de diciembre, ante la inminente llegada de Papá Noel y los Reyes Magos, se escribe mucho sobre qué regalos son los más adecuados para nuestros hijos y cuál es la cantidad que deberían recibir.

Quien más y quien menos trata de tener en cuenta los consejos que nos dan por esas fechas. Pero, ¿ qué ocurre cuando llega el cumpleaños? Yo he visto a un niño recibiendo 15 paquetes en su fiesta (el tema de las fiestas de cumpleaños da para otra entrada).

La mayoría de los psicólogos están de acuerdo en que cuantos más juguetes menos ilusión. La abundancia de regalos no es favorable para los niños. Si se les da todo lo que piden, a la larga, se convertirán en adultos para los que nunca nada será suficiente.

Se habla de la regla de las cuatro regalos. Éstos serían:

  • Algo que sirva para llevar (ropa, zapatos, complementos…)
  • Algo para leer
  • Algo que realmente deseen
  • Algo que realmente necesiten

Personalmente, limitarnos a un número concreto de regalos me parece excesivo pero, puede darnos alguna idea. El sentido común, muchas veces el menos común de todos, nos guiará para poner limites. Si hay muchos invitados, por ejemplo, podemos hacer el regalo en grupo.

A la hora de elegir el regalo es importante tener en cuenta la edad del niño y sus gustos. Muchas veces nos guiamos por lo que nos gusta a nosotros o a nuestro hijo y nos olvidamos del cumpleañero. Cuando no lo conocemos lo suficiente, siempre podemos preguntar a sus padres.

Un último apunte. Recibir algún regalo durante el año sin concentrarlos todos en Navidad o cumpleaños es una buena idea.

¿Tratas de limitar el número de regalos que recibe tu hijo en fechas señaladas? ¿Respeta tu familia y tus amistades esos límites? Espero tus respuestas en comentarios y, si crees que a alguien le puede gustar esta entrada, no dudes en compartirla. Muchas gracias.

Texto: Raquel Reguero

 

BIENESTAR, COACHING, Sin categoría

SOY DEMASIADO MAYOR

abuela

 

Pregunta: “¿Sabes la edad que tendré para cuando aprenda a tocar el piano?”

Respuesta: ” La misma que tendrás si no aprendes.”

Puede parecer un chiste pero, no lo es. El tema de la edad es una gran excusa para no hacer lo que lo que realmente quieres hacer. Y con esa excusa te proteges del miedo que te da el enfrentarte a cosas nuevas, o te proteges de la ansiedad que te produce pensar que no lo conseguirás o te proteges del qué dirán.

Muchas veces te centras en el resultado final, por ejemplo en el libro que quieres escribir (el libro ya terminado con su fantástica portada, su perfecta encuadernación y siendo número 1 en ventas). Te agobias pensando en cómo vas a darlo a conocer para que se venda cuando todavía no has empezado a escribirlo.

La palabra clave es ACCIÓN. Hasta que no pasas a la acción no estás haciendo nada. Estás bloqueado por un millón de excusas. No las escuches y pasa a la acción. Cuando das el primer paso, puedes dar el segundo y así sucesivamente. Y nunca eres demasiado viejo para dar el primer paso.

No te pares diciendo ” No me puedo comer el elefante porque es demasiado grande”. Comienza a trocearlo y bocado a bocado te lo podrás comer.

¿Sueles utilizar la excusa de la edad para no hacer lo que realmente te gustaría? ¿Qué otras escusas usas? Espero tus respuestas en comentarios y, si crees que a alguien le puede gustar esta entrada, no dudes en compartirla. Muchas gracias.

Texto: Raquel Reguero.

LIBROS, Sin categoría

“VEGETARIANOS CON CIENCIA” de Lucía Martínez Argüelles

Libro

Lo primero que me gustaría aclarar es que se trata de un libro para vegetarianos y para no vegetarianos. Incluso me atrevo a decir que los no vegetarianos van a aprender muchísimo sobre un estilo de vida del que hay mucho desconocimiento y del que se dicen muchas mentiras. Por lo menos es lo que me ha pasado a mí.

Porque ser vegetariano va mucho más allá de no comer carne o comer sólo “verde”. Y eso lo explica muy bien Lucía. Como también deja muy claro que se puede llevar una dieta equilibrada sin ser vegetariano y una dieta pésima siéndolo.

Como parece que las personas necesitamos ver para creer y tener datos científicos para confirmar lo que nos dicen, a lo largo de estas páginas también se recogen numerosos análisis que se han realizado de manera controlada para comprobar si los vegetarianos tienen falta de algún nutriente como se afirma muchas veces. Los datos son muy reveladores.

Aitor Sánchez García dice en el prólogo: ” Este es un libro para personas inquietas, que ven en la comida algo más que un plato con cosas encima. A ti, que lees estas líneas, si ves que la alimentación es algo más que saciar tu hambre, si tienes una mínima inquietud ciudadana, este libro, te va a encantar”. Totalmente de acuerdo.

¿Conoces realmente en qué consiste la dieta vegetariana? ¿Sabes cuales son las razones que mueven a una persona a llevar una dieta vegetariana? Espero tus respuestas en comentarios y, si crees que a alguien le puede gustar esta entrada, no dudes en compartirla. Muchas gracias.

Texto: Raquel Reguero

MATERNIDAD, Sin categoría

ELOGIAR A LOS NIÑOS

Elogio

Hay quien afirma que hemos elogiado tanto a los niños que ahora se creen seres superiores. Piensan que son los más guapos, los más listos, los más simpáticos, los que mejor cantan… y piden (cuando no exigen) que se les trate continuamente como tal.

Por otro lado, hay quien defiende que bastante dura es la vida como para no decirles lo maravillosos que son a cada momento. En la base de esta creencia está la inquietud de que tengan una buena autoestima que,como sabemos, es fundamental para su desarrollo.

Estas dos ideas son extremos de un continuo y, como la mayoría de los extremos, están bastante sesgadas. Igual que cuando utilizamos solo el blanco y el negro nos perdemos una maravillosa paleta de colores, cuando nos centramos en los extremos de una idea no tenemos en cuenta mucha información interesante. Vamos a movernos por el continuo.

Resulta que el elogio por el elogio, cuando realmente el niño no se lo merece, puede llegar a crear niños que se sientan superiores. Pero hay momentos en los que el elogio ayuda a nuestros hijos a crecer y a sentirse seguros. Así que es importante elegir en qué momento se elogia.

Además, no todos los elogios son iguales ni funcionan de la misma manera. Imagina que llega tu hijo con un fantástico dibujo. Le puedes elogiar de tres maneras diferentes:

  • “¡Qué buen dibujante eres!” Esto es elogiar a la persona.
  • “¡ Qué dibujo más bonito!” Esto es elogiar el resultado.
  • “¡Veo que hoy has tenido mucho cuidado para no salirte de las rayas!” Esto es elogiar el esfuerzo.

Es aconsejable utilizar el elogio al esfuerzo ya que eso les motiva a seguir trabajando para mejorar. Es muy importante utilizarlo solo cuando realmente el niño se ha esforzado ya que sino pierde su valor y el pequeño se siente engañado (él sabe si se ha esforzado o no).

En el colegio se usa mucho, demasiado diría yo, el elogio al resultado al emplear un sistema de notas para puntuar los conocimientos en cada asignatura. Por esta razón es interesante elogiar el esfuerzo, cuando lo hay, en casa.

¿Acostumbras a elogiar a tus hijos? ¿Qué tipo de elogio utilizas habitualmente? Espero tus respuestas en comentarios y, si crees que a alguien le puede gustar esta entrada, no dudes en compartirla. Muchas gracias.

Texto: Raquel Reguero.

BIENESTAR, Sin categoría

VIVIR CON EL RECUERDO tras la pérdida de un ser querido

Recuerdos

Nuestra mente no soporta los huecos, los vacíos. Cuando olvida algo, lo completa con lo que sea. Puede llenar el vacío con experiencias similares, con otros recuerdos semejantes, con una fantasía… Su finalidad es que todo quede completo. No quiere puzles a los que les faltan piezas. Esta es una labor que hace a nivel inconsciente.

Cuando un ser querido muere, nos deja un gran vacío. La mayoría de las veces tratamos de acostumbrarnos a su ausencia. Queremos aprender a vivir sin él como si nada hubiera ocurrido. Pero nuestra mente trata de rellenar ese vacío, a su manera, sin nuestro permiso.

No podemos hacer desaparecer el dolor que sentimos. Ese dolor es como una herida que se va transformando. En los primeros momentos sangra, posteriormente se le creará una postilla que más tarde se caerá y finalmente cicatrizará. La cicatriz siempre quedará ahí y nos acostumbraremos a vivir con ella.

Esa cicatriz es el recuerdo que tenemos de esa persona. Nosotros podemos elegir cómo queremos que sea esa imagen. La clave no está en aprender a VIVIR SIN esa persona, sino aprender a VIVIR CON su recuerdo. No nos empeñemos en borrar las cicatrices pues no lo conseguiremos.

Todo esto requiere su tiempo. Es lo que se conoce como el periodo de duelo. Es algo totalmente natural que dura entre 6 y 12 meses como media, aunque es muy personal y puede variar según distintos factores ( relación con el fallecido, si la muerte ha sido repentina o no…). Una vez elaborado el duelo podemos seguir con nuestra vida acompañados del recuerdo de nuestro ser querido.

Sino conseguimos superar el duelo, si se prolonga en el tiempo o no nos deja llevar una vida “normal” será necesario pedir ayuda profesional. Pedir ayuda es de valientes, es reconocer y admitir que se tiene un problema y pasar a la acción (única manera de ponerle solución).

¿Conoces alguna herramienta para elaborar el duelo? Espero tus respuestas y reflexiones en comentarios y, si crees que a alguien le puede gustar esta entrada, no dudes en compartirla. Muchas gracias.

Texto: Raquel Reguero

NIÑOS, Sin categoría, VIDEO

CÓMO NOS ORGANIZAMOS CON LOS DEBERES

En este video os cuento cómo he enseñado a mi hijo a que se haga responsable de sus tareas del colegio sin tener que depender de mí o de otra persona. Espero que os sea útil y me encantaría saber cómo lo hacéis con vuestros hijos. Os espero en comentarios.